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Castrillón fue notificado de la denuncia de Medina

El propio Castrillón confirmó a Entre Ríos Ahora que fue notificado de la apertura de la investigación. Su abogado defensor será Miguel Ángel Cullen. Por el tenor de la denuncia de la jueza Medina, el caso se va a tramitar en la Unidad Fiscal de Violencia de Género y Abuso Sexual el Poder Judicial, a cargo del fiscal Leandro Dato.

La inquina entre ambos miembros del STJ, aunque viene de antaño, tuvo su punto de inflexión en la reunión de acuerdo del 27 de abril último, cuando. El tema en cuestión era si se avanzaba o no en la nueva apertura de los tribunales, que habían entrado en una feria extraordinaria el lunes 16 de marzo en el marco del aislamiento social, preventivo y obligatorio. El debate fue en el grupo de whatsapp del alto cuerpo: Castrillón hizo un comentario que Medina consideró ofensivo. Más aún: entendió que era violento hacia su condición de mujer.
Para entender el pleito, conviene transcribir el párrafo en el que se hace mención a ese incidente.

Dice: «La señora Vocal de la Sala del Trabajo N° 3, Dra. Susana E. Medina, informa en primer lugar, que el Programa ´La Justicia va a los barrios´ ha de implementarse en forma remota, tal cual lo hizo saber al Sr. Presidente (Martín Carbonell, NdelR) mediante nota a fin de su toma de razón y aprobación. En segundo lugar y en otro orden de cosas, quiere referirse a un hecho ocurrido el 18 de abril pasado que le causó violencia moral e institucional, en los términos de la ley 26.485 (NdelR: de Protección Integral hacia las Mujeres), y es la conducta del Dr. Castrillon que de manera pública en el grupo de whatsapp creado para enviar y recibir comunicaciones, el colega presenta una captura de pantalla que no refleja la realidad, dando a entender que abusa de licencias, perjudicando el trabajo del STJ en materia de amparos. Al respecto quiere dejar constancia que nunca se fijó en lo que han trabajado otros colegas, ni mucho menos ha estado pendiente de sus licencias porque ello no corresponde. Hace su trabajo jurisdiccional, se dedica a la capacitación a través del Instituto J. B. Alberdi, y al Programa ´La justicia a los barrios´, todo lo cual está al día y sin registrar atrasos. Que la licencia que había solicitado (la cual fue renunciada posteriormente) se debió a que todo su equipo de trabajo está afectado por distintas circunstancias en el marco de la pandemia, y que ella misma tiene a su mamá a cargo, que es persona de riesgo con 94 años y padece de la enfermedad Alzheimer. Por una parte, su Relator, Dr. Martín Vergara, debe permanecer en su casa dado que su esposa es Secretaria de la Sala y debe venir a trabajar, y tienen niños pequeños. Por su parte, su Coordinador de Amparos, Dr. Marcelo Viola, tuvo una situación personal de cuidado de su madre y, finalmente, su Asistente, la Dra. María Victoria Segado, reside en la ciudad de Santa Fé y este Superior Tribunal ha establecido que quienes están en esa situación no deben venir a trabajar por la emergencia sanitaria. Frente a tal circunstancia de su equipo de trabajo y su especial situación personal con su madre, se vio motivada a pedir una licencia a la que -reitera- luego renunció y vino a trabajar como lo hace desde que inició este receso por razones preventivas sanitarias. Seguidamente, detalla tres informes que ha solicitado a las secretarías a cargo sobre cantidad de días trabajados, amparos dictados y el estado de situación de su despacho en la Sala que integra, el que se encuentra totalmente al día, sin causas con términos vencidos pendientes de resolución. Solicita se incorporen como parte del presente dichos informes y se pasen a conocimiento de los otros Vocales. Destaca que advierte en la actitud de su colega una clara connotación violenta en razón del género, dado que ante circunstancias similares, jamás ha cuestionado a un colega varón con las mismas o similares acusaciones. Qué estima necesario dar a conocer esta conducta violenta de la que se siente víctima y no va a tolerar reservándose las acciones legales que de la misma puedan derivar. Con la palabra, el Dr. Emilio Castrillon afirma que de ninguna manera planteó nada acerca del trabajo de su colega informante, y lo que en realidad intentó decir -lo que seguramente fue malinterpretado por la Vocal- lo hizo en relación a un tema puntual que se discutía en ese foro: la apertura paulatina de los tribunales. En ese marco, y dado que la señora Vocal se encontraba en uso de licencia, propuso que opinaran quienes se irían a desempeñar y que, por lo tanto, son lo que se verían afectados por la decisión. Finalmente señala que lo hubiera hecho con cualquiera de sus colegas, sea varón o mujer, por lo que niega que se trate de un tema de género».

En el conflicto, el único que ha hablado públicamente es Castrillón. «No atenté contra género masculino o femenino. No diferencié género para cuestionar nada», dijo, cuando el caso saltó de los tribunales a los medios. Ahora, Castrillón prefiere la cautela y no quiere abordar la cuestión. «No puedo hacer declaraciones, pero sí puedo confirmar que me notificaron de la denuncia», se limitó a contestar a la consulta de Entre Ríos Ahora.

El entredicho se generó por una viralización por whatsapp de un calendario con las ausencias a los distintos acuerdos de la vocal Medina, que ella justificó en el hecho de que «he seguido trabajando desde mi casa para el Instituto (Alberdi) porque tengo a mi mama de 93 años con Alzheimer bajo mi cuidado». En otro mensaje, se lee: «No quiero perjudicar a nadie y menos al buen funcionamiento del tribunal».

Igual que ocurre en cualquier grupo de whatsapp, entre los vocales del STJ ocurren rencillas, peleas, disputas que, en ocasiones, trascienden y generan una causa penal. «Lamento que haya circulado esa información que señala Emilio», dice Medina en clara referencia a Castrillón. «Creo que se impone saber quien hizo circular esa información que me perjudica en lo personal y perjudica al tribunal en lo institucional», respondió el expresidente del STJ.

«Yo sostenía que para tratar la apertura progresiva debían opinar los que concurrirían porque arriesgaban su propia salud. Eso es todo», dijo el expresidente del STJ. «Y como había pedido esas licencias se sintió aludida por violencia de género. Ojo, no es la única que no concurre y trabaja desde la casa: también lo hacen (Claudia) Mizawak, (Juan Ramón) Smaldone y (Bernardo) Salduna. Lo de ella es una payasada dañina. Desmiente la misma documentación interna y la verdad es que dejó sin efecto la licencia. ¿Yo qué tengo que ver con eso? Yo no controlo asistencia», señaló.


Sucede que en el grupo de whattsapp, Castrillón posteó un calendario con indicación de los días de ausencia de Medina, y según el vocal su colega lo entendió como una situación de violencia de género. Se discutía sobre la posible vuelta a la normalidad en el trabajo en Tribunales tras el receso dispuesto el 16 de marzo. «Por qué no opinamos los que estamos para trabajar», señaló Castrillón en el grupo de whatsapp de los vocales. Con la captura de ese diálogo, Susana Medina fue a la reunión de acuerdo del 27 de abril, y se quejó por el hecho de que «el colega presenta una captura de pantalla que no refleja la realidad, dando a entender que abusa de licencias, perjudicando el trabajo del STJ en materia de amparos. Al respecto quiere dejar constancia que nunca se fijó en lo que han trabajado otros colegas».

Ahora, esa discusión entre dos jueces se dirimirá, vaya coincidencia, en los Tribunales.

De la Redacción de Entre Ríos Ahora

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